Estaba leyendo hace un rato en al prensa sobre  la cuarta entrega de Paranormal Activity  y ha sido una auténtico “taquillazo” en EEUU

Me fascina cómo nos metemos en una sala de cine ( fuera o dentro de casa) para ver algo que sabemos que nos va  a provocar miedo o inquietud . De hecho queremos sentirnos de esta forma. El miedo, la ansiedad, la incertidumbre, … son emociones que generalmente tendemos a evitar, la gente hace esfuerzos por sacárselas de dentro. Sin embargo , antes de entrar en el cine lo estamos deseando.

Está bien, no es comparable la ansiedad que experimentamos en un cine con una película de miedo que la que aparece cuando creemos que estamos en una situación de peligro real, pero si nos sumergemos en el clima de suspense y nos identificamos a fondo con los personajes, el resultado es muy equiparable.

Sabemos lo de la descarga de adrenalina, igual que cuando hacemos cosas arriesgadas, pero a parte de eso por qué hay gente que le atrae tanto pasar miedo o pasarlo directamente mal ?

Posiblemente al saber  en el fondo que es todo ficción,  nos divierte “jugar” a pasar miedo, a ponernos al límite  sin sufrir consecuencias reales más allá del susto inmediato. En realidad sabemos que todo está controlado. Además, ¿recuerdan lo agradable que es esa sensación de seguridad que nos recorre cuando acaba la película y miramos a los amigos y comprobamos que estamos todos bien, que todo sigue igual que antes? Es la calma que lega después de la tempestad. Como cuando creemos que hemos extraviado algo importante y entonces aparece: qué grata de sensación de alivio, de bienestar… Estar “normal” en estas comparaciones sale ganando.

Yo hace mucho que tiempo que no voy a ver una de miedo de verdad. Aunque tengo cierta tolerancia al suspense, reconozco que me he convertido en  esa parte de gente de ” no voy al cine para pasarlo mal, a mí sobretodo denme algo que me haga reír o me interese”. Pero reconozco que algunas de las mejores películas que más he disfrutado también me han hecho sufrir. Un poquito.

En fin, si van a ver Paranormal Activity IV , disfrútenla sufriendo mucho. A mi salud.

 

Anoche quise cocinar. Verduras hervidas . Hubo un momento en que escurrí las verduras y dejé correr el agua por el fregadero. Apenas una milésima de segundo después de volcar las verduras me di cuenta : Aaaaaah, podía haber guardado el agua para hacer caldo o para regar las plantas! , esa agua con tantos nutrientes , tan enriquecida. En fin, dejé pasar mi oportunidad. ¿Les ocurre a ustedes este tipo de cosas? ¿Con qué frecuencia?

Otros ejemplos : no cogemos el paraguas ( que está junto a la puerta siempre) antes de salir aun viendo un rato antes que podía llover, aprovechar un tiempo de espera para hacer  una llamada pendiente , decirle algo a a quien pensábamos llamar y nos encontramos por la calle casualmente,… Todo es “Podía haber hecho.... Podía hacer cogidoPodía haberle dicho.…” y la exclamación varía en función de la magnitud del posible efecto  de lo que no hicimos.

Me  estoy dando cuenta de que cada vez más actuamos de forma automática, según secuencias de acciones programadas, como los robot.  Como estas secuencias no requieren mantener la atención sino parcialmente, nos permiten  ejecutarlas  con la mente puesta en otras cosas al mismo tiempo pero también cuesta adaptarlas a lo que nos pide la situación o a las oportunidades que nos ofrece.

La flexibilidad mental es  la “posibilidad de cambiar los medios o vías de solución cuando estos resulten inadecuados. Es saber encontrar nuevos caminos para estudiar un objeto sin aferrarse a lo dado, sin atenerse al plan mental prefijado cuando surgen situaciones que modifican las condiciones originales” (Brito, F., et al., 1987).Y es  muy importante para desarrollar la creatividad. Pero para ser más flexibles tenemos que estamos dispuestos a prestar más atención sobre lo que estamos haciendo en este momento y sobre los cambios en nuestro entorno físico, social, meterológico ( y no sobre lo que hemos hecho anteriormente o vamos a a hacer mañana ) y a hacer un exfuerzo mental mayor que el de hacer lo de siempre.  También tenemos queprepararnos para aceptar riesgos : si me dispongo a descubir una ruta nueva para llegar al trabajo m es posible que me pierda un poco o que al llegar no encuentre aparcamiento, por lo que necesitaré probablemente salir un poco antes de casa…

Seamos conscientes: hoy tod@s tenmos muchas cosas que hacer y muchas responsabilidades que atender . En general, es así. A veces no podemos evitar dar más importancia simplemente a “hacerlas” , a “quitárnoslas de encima” que a la forma en que las hacemos y cómo las organizamos. Apenas hemos terminado con una ya estamos con la siguiente.  A medida  que nos permitimos estrar más pendientes de lo que pasa a nuestro alrededor y resistimos  el  impulso de continuar el modo automático, descubriremos formas más eficaces o gratificantes de funcionar. Podría ser asi,todo sea probarlo.

Ayer caminaba por la calle y mi cerebro recibió un mensaje directo : NECESITO AZÚCAR. Así de claro . De tal modo que entré en una pastelería y me compré un empalagoso dulce.

Les ocurre esto? A veces el cuerpo nos pide que le demos cosas. Concretamente el mensaje lo recibe el cerebro, porque  los demás órganos digamos que no tienen esa capacidad de comunicarse directamente con nuestra consciencia. Pero lo que está claro es que contamos con una capacidad extraordinariamente sabia y adaptativa para saber cuál es el estado de nuestro organismo y qué necesita exactamente sin necesidad de pasar por un análisis de sangre.

Pensamos que nos apetecen , se nos antojan , nos encaprichamos con ciertos alimentos o sustancias , pero a veces se trata precisamente de los nutrientes que se han quedado ya “en reserva”.

Sabemos de casos de personas , especialmente mujeres embarazadas y niños , que sienten fuertes impulsos por comer cosas como tierra, tiza y hielo ( enfermedad  de pica ). Aunque está considerado un trastorno  de la conducta( alimentaria), se ha comprobado que estas personas tienen importantes carencias de hierro y especialmente de zinc en su cuerpo. De hecho suele tratarse de personas muy desnutridas.

Fíjense: ¿a quién puede parecerle apetitosa la tierra o la tiza?Sin embargo no pueden resistirse. Y los niños no saben de déficit nutricionales.

Indudablemente el cuerpo se comunica con nosotros y tiene sistemas para pedirnos lo que necesita. Y hay otras muchas percepciones y experiencias psicológicas que aparecen sólo para mantener el equilibrio químico del organismo : el dolor, los cambios de temperatura, el adormecimiento de partes del cuerpo,… El cuerpo nos habla. Escuchémosle

 

 

(Tomado de Alberto Montt, www.dosisdiarias.com)

Algo de humor viene bien de vez en cuando para entender nuestras emociones sin asustarnos. Porque somos humanos y nacemos preparados para sentir ira,angustia, tristeza, miedo, alegría  y asco. Luego aprendemos a sentir cosas  vergüenza, arrepentimiento, culpa, orgullo  e incluso respeto. Nos pasa a todas las personas en algún momento de nuestra vida.

Hay personas que enferman porque les cuesta aceptar lo que sienten como parte de ellos/as o porque quieren sentir cosas diferentes de las que sienten . Sólo podemos controlar lo que hacemos, no lo que sentimos.

Charlaba el otro día con Lucía González. Lucía está al frente junto con otras mujeres del Colectivo La Luna situado en Telde (Gran Canaria) , un grupo de personas con  iniciativas teatrales  y origen feminista. Lucía nace del teatro y el teatro nace de ella.

Estuvimos reflexionando acerca de las posibilidades del teatro para ayudar a las personas e incluso en ocasiones para curarlas . Sí, si, el teatro puede tener un poder terapéutico para algunas personas cuando les permite expresar sus propios sentimientos y actitudes desde otro yo, desde otra realidad. Esto es muy irónico; a veces es cuando nos metemos en la piel de otra persona, animal, o elemento cuando nos podemos sentir nosotros/as mismos/as.

El arte se convierte en terapia y la terapia se convierte en arte. Sin ir más lejos ¿cómo creen que se entrena a las personas para que aprendan por fin a decir no, a pedir cosas, a comunicarse  eficazmente en público? Pues implicándoles en un juego de roles o una interpretación supervisada a partir de un guión escrito para ellos. Y,  así, obervando los errores y aciertos y las consecuencias de cada actuación se pulen las habilidades y aumenta la autoconfianza.

Desde chicos estamos creando nuestros propios personajes. Cogiendo un poquito de aquí y otro de allá inventamos formas diferentes de comportarnos y de ver el mundo. Con el tiempo nos convencemos de que son propias. Quizá el teatro nos ayuda  a airear nuestros personajes haciéndonos más conscientes de quiénes somos y de lo que realmente necesitamos expresar.

Yo me voy a atrever. Ya les contaré cómo me ha ido.

Hace poco leí que según un  estudio publicado en la revista Hormones and Behavior, ante fotos de desnudos femeninos, los hombres se fijan antes en las caras de las mujeres que en otras partes del cuerpo. Y además esta tendencia es mayor en los hombres que en las mujeres.

Pudiera resultar esto sorprendente  si pensamos ( como ocurre muchas veces )  en los hombres como seres irremediablemente empujados por estímulos sexuales .

Yo estoy pensando que, claro, esto es una situación de laboratorio en la que quien realiza la tarea no está siendo observado al mismo tiempo ( o al menos él no se da cuenta) por otros. ¿Qué pasaría si estuviera en un bar ante mujeres , si no desnudas, ligeras de ropa?¿Y si además está rodeado en ese momento de otras personas de ambos sexos?

Cuando sabes que te están observando, inevitablemente también te imaginas qué esperan que hagas, cómo esperan que reacciones.  Y también te anticipas a las consecuencias de responder de forma diferente y el efecto que tendrá sobre la imagen que tenemos de nosotros mismos. Cuando un vecino me saluda en el ascensor, yo sin pensarlo le devuelvo el saludo, aunque en ese momento no me apetezca, porque sino lo hago reaccionará como diciendo “qué maleducada!” y yo sé que no soy eso . Total que me ahorro un conflicto entre lo que creo que soy y lo que piensan los demás sobre mí. Y todos tan felices

Me pregunto qué fue antes: el huevo o la gallina. Es decir, si pensamos que a los hombres les mueve el sexo más que a las mujeres porque nos lo han demostrado o se comportan de esa manera porque saben que si no nos decepcionarán y les transmitiremos que no son hombres . (¿Y entonces qué sooomos? , pensarán ellos)

Antes de repartirnos roles de hombres y mujeres hay que pensar qué es ser hombre y qué es ser mujer. Después de que las mujeres hayamos empezado a buscar nuestro auténtico sitio en el mundo, ahora les toca a ellos.

Hay gente que dice que no es bueno mezclar las amistades con temas de dinero. Muchas relaciones  han dado un vuelco , se han debilitado o han dejado de existir después de que entre el juego este elemento. Pensemos en préstamos, herencias, sociedades,… En todas estas situaciones siempre hay una de las partes, o ambas , que recelan , sufren, sospechan o manipulan después de que se empiece a hablar en  euros ( por ejemplo).

El dinero en nuestra vida cotidiana , si lo pensamos , es un simple sistema de intercambio, más exactamente , según la RAE , es  un “medio de cambio de curso legal”. Esta definición a simple vista no transmite ninguna violencia, ni nada desagradable o incómodo . ¿Por qué es entonces tan  peligroso dentro de una relación?¿Por qué nos da tanto miedo?

Pensemos en dos amigos: Pepa y Juan . Si Pepa  le presta a Juan unos altavoces para una fiesta y tarda en devolvérselos, la primera se mosquea un poco. Pero si Pepa le habla a alguien de que Juan le debe 50 euros, Juan seguro sale peor parado. Y quizá el precio de unos altavoces es similar….

El dinero es algo muy íntimo. No sólo nos cuesta cobrar a algunas personas, pedir , recibir dinero… sino que además a veces cuesta hablar de él. Como el dinero es intercambiable casi por cualquier cosa , le damos propiedades mágicas , a veces pensamos que tiene poder sobre nosotros, que ganar o perder mucho dinero puede  nos puede cambiar totalmente .  Condiciona muchas de nuestras decisiones, y el concepto que tenemos de muchas personas.

A mí particularmente a veces me da más miedo prestar ciertos libros que tengo que prestar dinero .

Por otro lado, también pienso que los conflictos que aparecen a partir de la presencia del dinero no tienen que ver tanto con este elemento  en sí sino con comunicaciones,expectativas,  sinceridad, actitudes e interpretaciones que hacemos sobre el comportamiento de las personas . Probablemente Pepa piense  que a Juan no le importa demasiado faltar al compromiso que adquirió con ella o la necesidad que ella pueda tener para conseguir otras cosas a través de ese dinero. Y además ahora sabe que tendrá que enfrentarse a la incómoda situación de reclamarle esta deuda.Y esto es lo que hace que se sienta mal. Por su parte como Juan escuchó decir a Pepa que no le corría prisa que se lo devolviera….

Las cosas , incluyendo el dinero, tienen el valor que nosotros les damos. E influyen en nuestras vidas en la forma y nivel que nosotros decidimos.

La otra noche en una cena se revolvía el chisme de un conocido que había metido a  a su mujer en un problema poco después de casarse con ella. Todos se sorprendieron mucho por la noticia menos una de las personas (vamos a llamarle Luis) que también se mostraba desconcertada pero no por lo sucedido, sino por lo clara de su intuición : “Nunca me dio buena espina ese tipo…”. ¿Cuántas veces hemos pensado esto?Al margen de las veces que la gente lo usa para hacerse notar, hay una sensación más corporal, íntima que nos dice que algo va o no va salir bien ( muchas veces en este último sentido)sin tener ninguna pista razonable.

La intuición se basa en eso: algo se revuelve por dentro y chilla para que tiremos en una dirección u otra. Estamos continuamente recibiendo información y desde varios canales simultáneamente ( al menos cinco). Todo no puede hacerse consciente porque nos volveríamos locos, así que seleccionamos una parte que es la empleamos para tomar decisiones . Sin embargo , hay una percepción de las de abajo del todo que lucha por avisarnos, por protegernos de algo. Se activa por una simple mirada, un gesto, un detalle,una palabra.

Ahora dicen que tenemos que emplear nuestra intuición. “Educarla”. Pero eso da un poco de yuyu no?Estamos acostumbrados/as a aprender de  lo que podemos ver o de lo que nos podemos dar cuenta.  Y para nosotros lo normal es controlar cómo llegamos a nuestras conclusiones o cuál el proceso que hemos recorrido para tomar una decisión. Por eso Luis se sintió sorprendido en esa cena, nunca creyó que su intuición diera en el clavo antes que él.

Pero a lo mejor dejando salir un poco de vez de en cuando a nuestro yo emocional e irracional podemos estar un poquito más cerca de nosotros/as  mismos y de la realidad completa . O al menos de otra forma…

Para quien le interese, según  el profesor Hogarth, autor del libro  Educar la Intuición , hay que:

1) seleccionar y crear deliberadamente nuestro entorno: rodearte de buenos profesionales de tu mismo sector por ejemplo

2)reconocer las emociones y utilizarlas como fuentes de información que pueden contener aquellos conocimientos que no pueden expresarse con palabras

3)explorar conexiones entre elementos: encontrar parecidos entre situaciones diferentes para conseguir conclusiones mas imaginativas

¿Les ha parecido recordar algo  este post?Algo me dice que sí.