Estas Navidades he hecho un viaje en barco. Y en la típica revista que incluyen en los respaldos de los asientos para entretenerte ( como en los aviones) leí un artículo que aconsejaba sabiamente sobre  como afrontar con dignidad  y sin consecuencias negativas una cena con los/as compañeros/as  de trabajo y jefes/as , de ésas que tenemos en Navidad.

A parte de que el artículo era sorprendentemente sexista ( leí algo así como “cuidado porque cuando empiece a beber todas las mujeres de la empresa le van a parecer muy atractivas y a lo mejor les hace proposiciones deshonestas a todas”) me parece sorprendente cómo hay gente que piensa que hasta para saber cómo comportarnos en una situación social común como una reunión social ( aunque incluya personas del contexto laboral), necesitamos que nos den pautas desde fuera. No sé… a mí  desde pequeña me empezaron a educarme para comportarme delante de otras personas …

¿Realmente nos da tanto miedo perder el control de nuestro comportamiento ? ¿Se puede convertir una situación de en entretenimiento en un escenario temido o en una amenaza para nuestro futuro laboral o personal?

Por no hablar de las cenas familiares. Me pregunto si en todas las casas se reúnen el típico cuñado chistoso + familiares-que-solo-ves-en-Navidad + abuelos/as varios/as +  niños revoltosos . ¿No estaremos abusando un poco de los tópicos? Las ocasiones de reunión familiar o con compañeros de trabajo se dirigen simplemente a compartir un tiempo con esas personas al margen de los problemas cotidianos, un tiempo sólo para disfrutar con ellos, reír y relajarnos. ¿Por qué se nos hace tan raro esto?

Mi consejo para estas fiestas : sencillamente descansar y disfrutar sin miedo de ellas .

 

FELICES FIESTAS A TOD@S!