Es estupendo saber cosas, aprender. Nos hace sentir más útiles , interesantes, inquietos. Cuando en una conversación aparece un tema del que sabemos, lo podemos agradecer como un regalo divino, la oportunidad para ser los reyes o reinas por un día y ganarnos respeto y admiración de otras personas.cosplay

Siempre que sea eso lo que nos agrada.

Sin embargo hay una especie de tabú o una resistencia para reconocer nuestras lagunas de conocimiento. Óiganme: por mucho que lo parezca, no existe nadie que lo sepa absolutamente todo, unas personas saben más de unas cosas y otras sobre otros temas. Digamos que el conocimento está repartido.

El pasado fin de semana en casa de unos amigos necesité preguntar. ” ¿…pero qué es el cosplay? ” para poder seguir la conversación porque no tenía ni idea . Había personas que yo no conocía demasiado, no sé qué pensaron de mí, pero lo cierto es que fue muy interesante conseguir esa información. Por cierto el cosplay consiste en disfrazarse de personajes de cómic,películas,series de televisión,… de la forma más currada posible, para quien quiera seguir aumentando su conocimiento.

Entre nosotros a veces preferimos quedarnos con cara de póker o sonreír tímidamente (aaah, sí…) cuando no sabemos de qué nos hablan antes que reconocer con  naturalidad el desconocimiento de algo. Parece que es un lujo que nuestra autoimagen no se puede permitir. Sin embargo también hace que nos perdamos muchas cosas, como la oportunidad de compartir con los demás, participar de verdad  y sobre todo aprender algo  que haga que sepamos aún más cosas.

No se  espera  que tengamos más que aquellos conocimientos necesarios  para desempeñar nuestro trabajo y para movernos en el mundo. Saber todo lo demás es enriquecedor , pero voluntario. Del mismo modo que está el derecho universal al conocimiento, también está el derecho a la ignorancia de determinadas cosas y considero que esto no tiene por qué darnos miedo.

 

Por muy tranquilos/as que nos consideremos todas las personas nos enfadamos. La rabia es una emoción natural, básica, que comparten todos los seres vivos, si bien todas las personas no la expresan igual.  En esta entrevista explicamos qué podemos hacer para afrontar de forma sana nuestra propia ira y la que experimentan los demás ante nosotros/as.

 

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Dosis Diarias , de Alberto Montt ( 22/08/203)

Dosis Diarias , de Alberto Montt ( 22/08/203)

 

 

Podemos  hacer lo que queramos con las cosas que no dicen o que observamos : recibirlas con pasión, guardarlas por si en un futuro pueden sernos útiles o transformarlas en algo totalmente diferente.

Una frase o un acontecimiento no nos afecta directamente , antes hay una interpretación, un proceso mental del que muchas veces no somos conscientes porque es automático, y es el que determina cómo vamos a responder.

De este modo, según qué actitud elijamos podemos vivir   una crítica o un ataque  ( estás más gordo/a) como una situación desagradable o transformarla en una oportunidad para de (  he decidido ampliar mi radio de influencia)  si nos lo tomamos con humor y sin complejos. Del mismo modo que Darth Chispita  transforma una espada láser en un simpático juguete…

Al final, tú decides .

Vamos a definir la acción de invitar, según la RAE

 

1.  Llamar a alguien para un convite  o para asistir a algún acto.invitacion_boda

2. Pagar el gasto que haga o haya hecho otra persona, por gentileza hacia ella.

3. Incitar, estimular a alguien a algo.

4. Instar cortésmente a alguien para que haga algo.

Pongamos que me fijo en la segunda definición…

Hace poco hablaba con una amiga sobre la posibilidad de asistir a una boda y a su convite correspondiente a la que me han invitado  sin aportar ningún regalo físico o en cuenta corriente , ya que lo que pone en la tarjeta y lo que me han dicho los novios  es que estoy “invitada” tanto a la ceremonia como al cóctel posterior.

¿Cuáles serían las consecuencias de confirmar mi asistencia sin ofrecer nada a cambio?Además de las correspondientes y sangrantes críticas de toda la familia, ¿me quitarían el plato de la mesa? ¿me echarían del comedor?o me encontraría un embargo en mi cuenta corriente?

Cuando ofrecemos algo ( una comida, un espectáculo ,etc) a cambio de otra cosa ( dinero, un servicio,..) hablamos de una compra, contratación o trueque de servicios; no es entonces una invitación . Éste es el análisis  racional. Todo lo que está fuera de ahí es pura convención social ,  expectativas que nos creamos nosotros/as solitos/as, sin ninguna base real , pero muy arraigadas en nuestro comportamiento . ¿Hasta qué punto nos condicionan?¿Cuándo ha empezado a costarme diferenciar lo que hago porque me apetece a mí de aquello que sé que es lo que los demás esperan de mí?

Esto no sólo afecta a acontecimientos sociales como bodas, bautizos ,cumpleaños,… que se pueden acabar convirtiendo en transacciones de bienes y servicios, sino también a cómo reaccionamos al ver que no nos devuelven un favor o que no nos han dejado propina.

Las expectativas que tenemos sobre las cosas dependen de las creencias que hemos aprendido sobre lo que nos rodea ( la amistad, el dinero, la felicidad,…) independientemente de que éstas tengan sentido o no.

A veces para sentirnos un poquito más en equilibrio necesitamos des-aprender  algunas cosasdejar de esperar  lo que queremos que ocurra. Y acostumbrarnos o a pedirlo o a hacer  que se haga realidad. Por si acaso , yo no espero que esta entrada te guste 😉

Me compré un armario con varios cajones de madera para que sustituyera a  la vieja cajonera. De hecho he decidirlo deshacerme de ella. Hasta entonces,las dos conviven en mi habitación y  me he dado cuenta de cuánto me está costando abrir los nuevos cajones en lugar de los viejos cuando voy a coger unos calcetines. Cuando me doy cuenta ya estoy abriendo los cajones del mueble viejo, que ahora están vacíos. Entonces me doy cuenta de que aún no he perdido esa costumbre…

¿Cuánto de lo que hacemos diariamente no es una costumbre, un hábito o una rutina sobreaprendida? Piensen en lo que hacemos cada día: la higiene personal, cocinar, abrir una puerta, conducir, vestirnos,… durante esos momentos, ¿alguien se para a pensar en lo que estamos haciendo? Realmente pocas cosas hacemos que no requieran de una decisión o reflexión previa de la que seamos conscientes: funcionamos por hábitos , somos animales de costumbres.cajones

Los hábitos son útiles porque nos ahorran mucha energía para tareas que siempre van a hacerse igual. Pero no siempre es así, a veces las cosas cambian , cambian los contextos, las circunstancias y necesitamos cambiar nuestra respuesta habitual, aprender a abrir el nuevo cajón en lugar del viejo cada vez que necesitemos un calcetín. El problema es que nuestra mente a veces tarda más que nosotros mismos en adaptarse al cambio y sigue dando la misma respuesta automática.

Hay formas de pensar o de relacionarse que también son puros hábitos, tics, incluso . Quien se propone dejar de tratar a sus hijos/as como si fueran niños/as cuando ya no lo son,  quien se propone  ver las cosas de un modo más positivo o aquél/la que intenta dejar de dar órdenes a todos los que están a su alrededor , está haciendo un gran esfuerzo,  para dirigir su propio comportamiento, como quien reencamina a un animalito.

Yo sigo intentando acostumbrarme con paciencia a usar mi nuevo mueble. Ustedes pensarán que me ayudaría tirar de una vez la vieja cajonera. Es verdad, aunque también me veo buscándola hasta que recuerde que ya no está…  Sí es cierto que cada vez tardo menos en darme la vuelta y he dejado de enfadarme conmigo cada vez que me ocurre esto porque en el fondo sé que se esto es lo que ahora toca.

El pasado jueves 11 la compañera Inmaculada nos hablaba en El Mostrador de Ezequiel ( Radio Faycán) sobre la Autoestima: qué es, por qué es importante trabajarla y cómo podemos hacerlo de forma sencilla y desde casa.

Espacio Abierto Inma Ponce – 11-07-2013 (1)

El afecto es imprescindible para la supervivencia , el desarrollo y la salud de los seres humanos y tal necesidad no puede sustituirse por ningún otro tipo de recurso.

En los tiempos que corren , dar y recibir afecto de los demás nos protege del estrés y nos hace más fuertes.

En esta entrevista mostramos cómo cultivar el afecto y cómo educar en el afecto.

 

Entrevista a Ada Prieto_Afecto

Si escuchamos esta frase, las expectativas de que algo haya salido mal depende de la cara de la persona que nos la dice y de su tono de voz . Aún no sabemos lo que es , pero sí sabemos que no nos va a gustar.

A veces se nos acota un poco la imaginación cuando la frase viene acompañada de un “sobre el coche” , “sobre el examen”, o “sobre la operación”.

A nadie le gusta recibir malas noticias, aunque unos las encajen mejor que otros, pero tampoco debe ser fácil darlas. Todos tenemos miedo de mar malas noticias, porque cuando damos buenas noticias a otros , la alegría de los demás te salpica, pero cuando son malas la rabia o el malestar también, quieras o no.

En un estudio de Beatriz Villa López en la revista Nure Investigación en el 2007 ( Recomendaciones Sobre cómo comunicar malas noticias )analizaban los miedos que experimentan los médicos a la hora de dar una mala noticia a pacientes y/o sus familiares. También proponen pautas para facilitar el proceso. Lo pueden leer aquí http://www.nureinvestigacion.es/FICHEROS_ADMINISTRADOR/PROTOCOLO/pdf_protocolo_31.pdf

Creo que en muchos aspectos se puede aplicar también a la vida cotidiana.

Al ser uno/a mismo/a el que transmite el mensaje, tenemos miedo de causar dolor, aún cuando nosotros no somos responsables de lo que ocurre. También nos da miedo sufrir con la persona, el contagio emocional del que hablábamos antes. Y luego está el riesgo de que quiera “matar al mensajero” ( ¿y si la toma conmigo?).

Sobre lo que generalmente ayuda tener en cuenta para no añadir más malestar al que aparecerá necesariamente ( tengan en cuenta que  aquí yo he añadido de mi propia cosecha en base a mi experiencia profesional y personal):

1) Cuidar el espacio físico en el que vamos a dar la mala noticia. Encontrar un lugar tranquilo e íntimo, que no haya interrupciones en lo posible. Yo incluiría, según la gravedad del asunto, que haya un asiento cerca y nada que pueda utilizarse como arma en un momento dado, y a ser posible en persona, para controlar mejor la comprensión, la reacción y las necesidades de la persona

2) A veces es bueno preguntar para confirmar  qué sabe la persona que va a recibir la noticia sobre el tema en cuestión: si le han llegado informaciones previas, si le han llamado de algún sitio,…

3) Si nos ven muy alterados las personas pueden anticiparse incluso a cosas más graves de las que realmente han ocurrido.  Cuidado con empezar de forma muy genérica ( ” Es sobre tu hermana!“), mejor precisar : “ es sobre la visita de tu hermana”

4) A medida que damos la información , ir asegurándonos de que la persona comprende lo que le vamos explicando. A veces los nervios nos bloquean y decimos que “sí” mecánicamente. Si es necesario , pedirle a la persona que explique lo que acabamos de decir.

5)  No sabemos cómo puede reaccionar una persona justo después de recibir una mala noticia , nos pueden sorprender incluso aunque los conozcamos: después de decirle a alguien que el arreglo de su coche va a salir carísimo lo  mismo puede gritar,  que llorar o reírse. Cada persona expresa lo que siente como puede o como sabe hacerlo.

Hay médicos incluso que les recuerdan a las personas que reciben la mala noticia de que tienen su permiso y tienen derecho  para reaccionar como les salga , como si les da por reírse . Se trata de reacciones normales a situaciones anormales.

Lo mejor es esperar a que la persona se desahogue, no intervenir en ese momento sino cuando nos hayamos asegurado de que se ha tranquilizado lo suficientemente como para poder escucharnos. Y sobretodo no personalizar la reacción : la persona no está enfadada con nosotros sino con lo que le ha ocurrido.

Espero que no tengan muchas cosas que decirme  esta semana..;)

Hay gente que dice que no es bueno mezclar las amistades con temas de dinero. Muchas relaciones  han dado un vuelco , se han debilitado o han dejado de existir después de que entre el juego este elemento. Pensemos en préstamos, herencias, sociedades,… En todas estas situaciones siempre hay una de las partes, o ambas , que recelan , sufren, sospechan o manipulan después de que se empiece a hablar en  euros ( por ejemplo).

El dinero en nuestra vida cotidiana , si lo pensamos , es un simple sistema de intercambio, más exactamente , según la RAE , es  un “medio de cambio de curso legal”. Esta definición a simple vista no transmite ninguna violencia, ni nada desagradable o incómodo . ¿Por qué es entonces tan  peligroso dentro de una relación?¿Por qué nos da tanto miedo?

Pensemos en dos amigos: Pepa y Juan . Si Pepa  le presta a Juan unos altavoces para una fiesta y tarda en devolvérselos, la primera se mosquea un poco. Pero si Pepa le habla a alguien de que Juan le debe 50 euros, Juan seguro sale peor parado. Y quizá el precio de unos altavoces es similar….

El dinero es algo muy íntimo. No sólo nos cuesta cobrar a algunas personas, pedir , recibir dinero… sino que además a veces cuesta hablar de él. Como el dinero es intercambiable casi por cualquier cosa , le damos propiedades mágicas , a veces pensamos que tiene poder sobre nosotros, que ganar o perder mucho dinero puede  nos puede cambiar totalmente .  Condiciona muchas de nuestras decisiones, y el concepto que tenemos de muchas personas.

A mí particularmente a veces me da más miedo prestar ciertos libros que tengo que prestar dinero .

Por otro lado, también pienso que los conflictos que aparecen a partir de la presencia del dinero no tienen que ver tanto con este elemento  en sí sino con comunicaciones,expectativas,  sinceridad, actitudes e interpretaciones que hacemos sobre el comportamiento de las personas . Probablemente Pepa piense  que a Juan no le importa demasiado faltar al compromiso que adquirió con ella o la necesidad que ella pueda tener para conseguir otras cosas a través de ese dinero. Y además ahora sabe que tendrá que enfrentarse a la incómoda situación de reclamarle esta deuda.Y esto es lo que hace que se sienta mal. Por su parte como Juan escuchó decir a Pepa que no le corría prisa que se lo devolviera….

Las cosas , incluyendo el dinero, tienen el valor que nosotros les damos. E influyen en nuestras vidas en la forma y nivel que nosotros decidimos.