Recientemente impartí un curso sobre cómo Proteger la Intimidad de las Personas Mayores para el personal de una residencia.

Me doy cuenta de que hay conceptos, como la Intimidad, que se redimensionan..

¿En qué pensamos cuando escuchamos que hay que respetar la vida íntima de las personas? O cuando hablamos de amigos íntimos, estancias íntimas, partes íntimas, jabones íntimos,… 😛

La intimidad se refiere a aquella parte de la vida privada que decidimos reservar para nosotros/as mismos/as, o que elegimos muy minuciosamente con quién compartir… De hecho, preguntarle a alguien si cree en Dios o si sufrió sarampión de pequeño puede ser tan íntimo y potencialmente invasivo como indagar sobre sus prácticas sexuales.

Sin embargo, es más violento romper esta barrera , quizá porque todo lo que tiene que ver con el cuerpo pertenece no sólo a lo íntimo, sino también a lo tabú. Y entonces lo social de nuevo se sobrepone a lo individual.

Y tendemos a saltarnos este límite cuando nos relacionamos con personas más vulnerables que nosotros, como personas mayores o personas con discapacidad. Forma parte de la infantilización a la que sometemos a los individuos cuando requieren de forma sustancial de nuestra atención.

Queremos ayudarles, por eso opinamos sobre sus relaciones familiares, les aconsejamos sobre la ropa que se tienen que poner, ordenamos sus objetos o nos atrevemos con bromas o chistes sobre su comportamiento o sus relaciones que, seamos honestos, no haríamos con personas que colocamos a nuestro nivel.

Todo desde el respeto y el cariño, claro que sí, pero podríamos plantearnos hasta qué punto, si recibiéramos el mismo trato, no nos sentiríamos invadidos. La empatía, como siempre, fundamental para ofrecer un servicio de calidad en relación de ayuda.

Me encuentro con gente que dice que últimamente se encuentra demasiado cansado/a para mantener activa su vida sexual: “cuando llego a la cama ya no tengo fuerzas para nada”.

Me pregunto entonces si no se sentirían menos cansados/as o estresados o si algunas personas no dormirían mejor si fueran más activos en lo que al sexo se refiere. Eso sí , cuando se trata de sexo pleno y satisfactorio ( las personas que ahora se están sonriendo saben a lo que me refiero:)

El sexo , sólo o en pareja es un buen recurso relajante y anti-estrés : el organismo genera muchas endorfinas, los músculos tras la tensión se quedan relajados y la conciencia se queda en las sensaciones corporales, ( en lo bien que nos lo hemos pasado). No es casualidad que a la mañana siguiente de una sesión de sexo de calidad nos sintamos con más energía y de mejor humor.Unmade_bed

Por otro lado: ¿por qué pensamos en la sexualidad cuando nos vamos a la cama? no hay otros momentos del día que podamos reservar con nuestra pareja para explorar nuestra sexualidad?Momentos en los que aún no se haya acumulado el cansancio del día.

 

A veces también el aparente cansancio esconde cierta apatía , es habitual que en muchas parejas, después de pasarnos años haciendo lo mismo, el interés ya no sea el mismo que al principio . Entonces habrá que currárselo un poco más: buscar nuevos lugares, accesorios, historias,juegos y fantasías. Y eso es responsabilidad  siempre de los dos, al igual que todo lo que ocurre dentro de la pareja.

En solitario, la masturbación cumple tres funciones básicas a lo largo de la vida del ser humano:

1 Conocer mejor nuestro cuerpo

2 Prepararnos para el inicio de las relaciones sexuales en pareja

3 Relajarnos

Las personas que no han aprendido de forma sana a integrar la sexualidad y el conocimiento completo de sí mismo en su vida, sobretodo en la infancia y adolescencia , han mostrado con el tiempo  mayor probabilidad de sufrir disfunciones sexuales a largo plazo al mismo tiempo que tardan más tiempo en empezar a disfrutar del sexo. Generalmente son personas que han recibido una educación sexual deficiente o educados dentro de ambientes familiares y morales muy rígidos.

Afortunadamente las terapias sexuales actuales suelen ser bastante eficaces y se basan en la modificación de creencias erróneas sobre la sexualidad, la aproximación progresiva a la experimentación con el propio cuerpo y el de la pareja, y el entrenamiento en otros aspectos como la comunicación y la autoestima.

El sexo bien hecho y entendido es una de las formas más divertidas de hacer ejercicio físico y mejorar nuestra salud . Y además es gratis. Aprovechémoslo ¿no?