Redes de confianza

Por ada el 10 septiembre 2014 en Familia | Psicología | Reflexiones | Sociedad | Terapia

Hace poco me hablaban del caso de una familia. Esta familia sufría porque el hijo mediano, llamémosle Iván, arrastraba un preocupante fracaso escolar desde hacía un par de años, antes de comenzar bachillerato. No se tomaba en serio de lo de estudiar, dejaba todo para el último día, tampoco se decidía a tomar otra rama formativa.. aunque eso sí, para todo tenía excusa;)

Sus padres preocupados hablaron con un terapeuta familiar a ver si alguien externo a la casa, con un enfoque distinto podía llegar a él para que comprendiese la gravedad de la situación y la necesidad de comprometerse con unos estudios. Al conocer el mapa familiar mi compañero prefirió antes que  intervenir, contar con la mediación de otro miembro de la familia, como co-terapeuta o similar: el hermano mayor (“Pedro”).fishing-net-387819_640

Pedro le lleva apenas dos años a Iván, estudia en la Universidad y vive de forma independiente. Pedro e Iván han tenido rachas de llevarse mal, otras un poco mejor. Lo que no hay duda es que Iván siempre mostró una lealtad y admiración completa hacia su hermano. Y con la madurez y la distancia los conflictos entre hermanos se recolocan. No sé muy bien cómo lo hicieron exactamente, si hablaron con Pedro, qué le dijeron, imagino que generaron el contexto adecuado para que  fluyera la confianza que hay entre ambos. De alguna manera, esto funcionó. No es que Iván diera su brazo a torcer inmediatamente, pero estuvo pensativo y cambió algunas actitudes, se le vio  más responsable.

A veces la mejor intervención en nuestro entorno es no intervenir, tanto en lo profesional como en lo personal. Una gran decisión puede ser elegir quién es la persona más accesible e influyente  para quien necesita ayuda y delegar  en él/ella, eso sí, sin que sienta la presión de ser el/la responsable del cambio de otra persona ni sentir el peso de las expectativas de los demás.

Pedro, sin llegar a formar parte del mundo adulto que nada sabe del de los adolescentes, acumula la ventaja vital suficiente como para que su hermano pequeño lo perciba como ejemplo a seguir y este modelado se ha reforzado a lo largo de los años. Unido a la complicidad de compartir y  “enfrentarse” juntos a las exigencias de los padres. Es muy difícil que escuchemos los consejos de alguien con quien no nos identificamos o no tenemos nada en común.

Tanto en una familia como en un equipo de trabajo, para avanzar tendremos que apoyarnos en nuestra red . Esto significa :

  1. Conocer bien qué pueden aportar los/as que nos rodean
  2. Hacer un ejercicio de humildad,
  3. Dejar los egos a un lado
  4. Aprender a delegar.

 

Lo importante es que se produzcan los cambios. No tenemos que ser nosotros/as los protagonistas de todos.

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