IMG-20150815-WA0002La semana pasada me regalé unos diítas de vacaciones al Norte de España , de jueves a domingo , lo que llamamos un «fin de semana largo».

Al principio pensé :» qué poco», pero lo que no esperaba es haber vuelto con las pilas tan cargadas.

Realmente, el tiempo, sobre todo el de ocio, puede medirse tanto por su cantidad como por su calidad . Quince días de «descanso» pueden cundir tanto para el organismo como tres días realmente dedicados a oxigenarte.

¿Cuáles son los indicadores de calidad del tiempo? Se me ocurren por ejemplo:

– La magnitud de la diferencia entre tu entorno habitual y el de esos días de vacaciones: el cererbro rompe asociaciones de lugares con emociones de estrés y ansiedad, por ejemplo.

– La flexibilidad para hacer planes: la medida en que nos sentimos libres de poder hacer e ir donde nos apetece en cada momento.

– La cantidad e intensidad de emociones positivas: si estamos más o menos dispuestos/as a dirigir la atención a aspectos positivos y estimulantes ( un paisaje, un sabor diferente, ..) y a convertir contratiempos en anécdotas.

– La frecuencia de oportunidades para compartir actividades y experiencias con otras personas importantes para nosotros/as y para cultivar esas relaciones.

 

Al final, la huella que deja cada experiencia en la memoria no depende de la duración del recuerdo, sino de cómo nos hizo sentir.

 

Para Alba. Gracias 🙂

 

 

 

 

 

 

 

Lo cierto es que no suelo leer muchas fábulas o cuentos, aunque me gustan. Pero el otro día leí uno que me llamó la atención:

Contaba que un discípulo de SócratesSocrates,_p_125_(World's_Famous_Orations_Vol_1) se acercó un día a él para contarlo algo :»No se imagina,  maestro,  el comentario malintencionado que escuché sobre usted…» ( algo así le dijo).

Sócrates le contestó : «¿Ha pasado eso que vas a decirme antes por las tres bardas ( bardas son algo así como vallas)?»

El discípulo se quedó confundido.

-La primera barda es la de la verdad – dijo Sócrates- ¿Estás seguro de que lo que vas a contarme es cierto?

-Lo cierto es que no puedo estar seguro…

– La segunda barda es la de la bondad: lo que vas a contarme al menos es bueno?

– No, no lo es, maestro.

– La tercera barda es la de la necesidad: es necesario que yo sepa lo que vas a decirme ?

– No, maestro, realmente no es necesario.

– Entonces, si no es cierto, ni bueno ni necesario,dejémoslo en el olvido.

 

A veces no nos planteamos cuál es el sentido, para qué contamos algo a alguien. Quizá incluso tiene un efecto mayor sobre nosotros mismos que sobre la persona que lo escucha.

No sé, lo mismo el discípulo de Sócrates esperaba ganar el respeto de su maestro por facilitarle una información que él no tenía, ( Sócrates, que sabe tanto…)  independientemente de su naturaleza y origen.

Me parece útil esto de las tres bardas, valorar antes que podemos realmente ganar con difundir una información o no hacerlo  y a qué nos arriesgamos con ello.

 

 

 

 

 

 

 

 

Alegría, ira, miedo, asco, tristeza y sorpresa . Son las emociones básicas, todos los seres humanos y no humanos nacen con ellas porque tienen un valor adaptativo: el miedo te protege del peligro, el asco de una intoxicación, la ira es impulso a la acción, como la alegría, y la tristeza facilitan la introspección y la recuperación de la energía.

A medida que madura nuestro cerebro , las emociones básicas se procesan, se elaboran cognitivamente , y dar lugar a las emociones complejas : la culpa, la vergüenza, la frustración, el orgullo,… Detrás de todas ellas hay una creencia que se ha incorporado con la educación y con la cultura. Así, para sentirme culpable, necesito un criterio sobre lo que debería o no debería hacer. Si me siento orgulloso/a, es porque reconozco haber cumplido con unos valores que me son deseables( éxito, lealtad, valentía,etc).índice

Y luego están las ideas sobre nosotros mismos, que impregnan a las emociones en base a cómo juzgamos nuestro comportamiento o nuestras acciones y su impacto sobre los demás . Así, me puedo sentir útil ( ¿ o pienso que soy útil?), lo mismo que desgraciado/a o inaguantable. ¿Dónde empieza el pensamiento y dónde acaba la pura emoción?

Ideas y sentimientos, en permanente interacción. A veces es importante separarlas, sobre todo cuando una idea ( no es adecuado…, temo las consecuencias…)  no permite  que las emociones fluyan de manera natural y se acaban atascando . O cuando la emoción es tan intensa que no nos permite tomar decisiones y nos bloquea ( pensemos en estados de ansiedad elevada).

 

Lo complejo en el fondo es más simple, y lo simple puede convertirse en complejo. Lo natural es experimentar emociones, porque son señales o pilotos de algo.  Si les prestamos la atención adecuada, podremos aprender con mayor claridad qué necesitamos y hacia dónde nos dirigimos.

 

 

 

 

 

 

Hace poco veía la televisión con más gente. Daban una entrevista , y el personaje en cuestión regaló una reflexión profunda. Dijimos » cómo se nota que este tipo es un genio». No sé hasta qué punto durante esa entrevista nos cabía imaginar que el tipo a continuacvión dijera un disparate.¿Sería coherente?¿Por qué no? Que en un momento determinado tengas una gran idea no descarta que dentro de un rato o al día siguiente cometas un error, aún siendo la misma persona.polo

Como seres sociales, nos hemos hecho a clasificarnos en bandos excluyentes y opuestos: o eres conservador o progresista, urbano/ rural, Barcelona/Madrid, tecnológicos/analógicos, Kas Naranja / Kas Limón,…:P

Entiendo que para nuestro cerebro es más sencillo así clasificar unidades de información. Sin embargo cuántos matices se pierden entre el blanco y el negro, toda una escala de grises ignorada… Y si hablamos de personas, somos algo más complejo; nuestras tendencias dependerán también de las circunstancias, de la perspectiva desde la cual se juzga, el estado emocional, entre otros elementos.

Un truco para des-polarizarte puede ser pensar en porcentajes: probablemente un 30% de esa persona es extrovertida, aunque hay un 70% de ella que se retrae. Según las situación en la que la observamos y según el pie con el que se levantó ese día. O bien «durante el 5% del tiempo soy un ignorante, el resto del tiempo no»

Esto es importante por qué según como valoramos a los demás nos formamos unas expectativas sobre cómo se van a comportar, y si lo que hacen o hacen no se corresponden con lo que esperamos, es cuando nos sentimos decepcionados/as.

Así, que para polos, mejor los de las pilas, o los de hielo ahora que aprieta el calor 😛

 

 

Dicen que no nos acostamos sin haber aprendido algo nuevo.

El aprendizaje de lo nuevo es lo que hace que se generen nuevas neuronas, y que estas neuronas establezcan nuevas relaciones entre ellas. De manera que cuando nos enseñan, nosotros/as enseñamos a nuestro cerebro, y él también cambia.

Sin embargo, me parece a veces  que nos cuesta vernos como principiantes en nuestra vida : ¿por qué nos es tan difícil  por ejemplo reconocer que no sabemos el significado de una palabra?¿Nos da miedo que nos vean como ignorantes? Pero ignorar es el estado previo a aprender…aprender

También nos frustramos cuando nos enfrentamos a un deporte, actividad o trabajo nuevos y no al principio no damos pie con bola… cuánto tiempo invertido, cuánta energía, …¿realmente vale la pena?

Aprender requiere esfuerzo, es imposible adquirir conocimiento o habilidad sin dejarse algo de sudor en el proceso. Y no siempre tenemos predisposición para ello.

Nos sentimos más cómodos/as en el papel de experto: que sean los demás los que aprendan, yo no me muevo de mi zona de seguridad.

El aprendizaje en sí mismo es un reto, una oportunidad para poner prueba nuestra capacidad y motivación para convertirnos por un momento en algo diferente, para superar las resistencias al cambio y el «ya estoy demasiado mayor para esto…». También para cultivar la paciencia, y para seguir el ritmo de nuestros propios cambios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hoy se me ocurrió una historia:

Pili caminaba por la calle, cuando se le rompió un zapato, una tira de la sandalia. Caminaba chancleando, así que tenía miedo de tropezarse, y se sentía observada por la gente que pasaba alrededor. También tenía miedo de clavarse algún cristal o algo del suelo, ya que la planta del tiempo por momentos se quedaba al descubierto.zapatos

Se fijó en las zapaterías que había cerca y entró a comprarse los primeros zapatos que le quedaron lo suficientemente bien y que podía pagar. Tenía mucha prisa y necesitaba salir de allí con algún par de zapatos para no seguir medio descalza. Eligió unos y cuando salió con ellos puestos se dio cuenta de que le apretaban un poco pero ya no podía cambiarlos y además tenía que llegar ya a casa.

Lola caminaba por la misma zona. Observa los escaparates, y ve un par de zapatos que le llaman la atención. Le gusta el color, y parecen cómodos. Entra y se los prueba pero no está de acuerdo con el precio. Así que se va sin comprar nada. Pero no importa, ya encontrará otros que le convenzan. No tiene necesidad real de unos zapatos nuevos porque ya va cómoda y calzada.

Pasa algo similar con las relaciones personales , cuando elegimos estar junto a una persona desde la necesidad o la dependencia, generalmente se trata de decisiones más precipitadas e impulsivas. Es fácil que acabamos en relaciones que realmente no nos satisfacen o incluso que nos hacen daño por llenar un vacío o cubrir unas necesidades afectivas.

Sin embargo, cuando nos implicamos en relaciones no para conseguir  estar bien sino para estar mejor de lo que ya estamos , o pasarlo mejor, o evolucionar más,  el resultado es diferente…

Piensa cómo y para qué  eliges  y mantienes las cosas y las relaciones en tu vida.

 

 

 

 

 

A medida que crecemos , aprendemos no sólo que podemos contar cosas a los demás sobre nosotros/as mismos/as, sino que el tipo de información personal que compartimos depende de la persona con la que hablamos y del contexto : con el vecino en el ascensor hablamos de qué nos parece el  tiempo, con nuestro amigo/a íntimo/a hablamos de quien nos gusta o no nos gusta. Con la familia hablamos de planes de futuro, de la carrera que vamos a estudiar,…

Por mucha necesidad que tengamos de hablar, el aprendizaje social nos hace esperar al contexto o a los interlocutorres adecuados, contenernos.Para protegernos de sentirnos violentados o rechazados por los demás o vernos dentro de un conflicto

La autorrevelación o compartir información sobre nosotros/as mismos/as, nuestra historia , es importante para generar relaciones sociales y afectivas sanas, para mostrarnos ante los demás como somos y para animarles a que ellos/as también hagan lo mismo. Siempre que sepamos adaptarnos al contexto y al intcoffee-110529_640erlocutor… De lo contrario podemos salir perjudicados o vernos envueltos en situaciones violentas.

Si no estamos seguros de si lo que vamos a compartir es beneficioso para nosotros y para los demás, podemos plantearnos:

– ¿ Puede resultar interesante lo que voy a contar para la otra persona ? ¿Qué le aporta?

– ¿ Cómo se puede sentir?

– ¿ Cómo me siento yo hablando de esto en  este contexto ?

– ¿Puede a la larga perjudicarme que se conozca esta información en este ambiente ?

Las relaciones y las expectativas sobre estas relaciones se construyen a través de la comunicación. Abrimos unas puertas a la intimidad y cerramos otras según lo que decidimos revelar de nosotros/as mismos/as y de nuestra vida.

 

 

 

 

 

 

 

 

Hace poco alguien me dijo que no recordaba dónde había colocado el móvil . «¡Qué mala memoria tengo!» , se quejaba. Yo no estoy tan segura de si tenía problemas para recordar el lugar en el que había dejado el aparato o es que no había prestado atención mientras lo hacía.

La atención es un mecanismo imprescindible para la memoria , por ejemplo. Es imposible fijar una imagen o una frase si antes no la hemos captado adecuadamente .shoes-471863_640

La atención funciona como un «foco» que determina qué va a procesarse y qué no, a qué le damos importancia y lo que no es relevante en ese momento, según nuestros intereses, características, estado emocional,… Por ejemplo, si veo un escaparate puedo decidir quedarme sólo con la imagen de aquellos zapatos cuyo precio baja de 20 euros. Los demás no me interesan y por tanto no voy a recordar cuántos había , ni su forma, ni su color,…

Es comprensible porque la atención es limitada, no podemos atender a todos los estímulos a la vez , tenemos que hacer un filtraje de la escena. Al igual que no podemos realmente hacer dos cosas a la vez. Bueno sí, cuando una de ellas es automática. Por eso podemos hablar  con el móvil para organizar una evento  a la vez que caminamos.

El proceso de filtrado no sólo afecta a lo que percibimos del exterior, sino también a cómo elaboramos lo que creemos que somos, es decir, nuestro autoconcepto. Puedo atender más a mis errores que a mis logros, dar más importancia a los comentarios positivos o a los negativos de los demás…Y ¿qué resultado tiene esto para la autoestima?

Todo es cuestión de atención. Y la atención puede entrenarse en el día a día, con sencillos hábitos o ejercicios. Pero como la entrada se está quedando muy larga, esto mejor lo vemos la semana que viene :P.

Que tengan una buena semana 🙂

 

 

 

Anoche me despertó un grito: ¡Silencio! Alguien que mandaba a callar porque había mucho ruido, me despertó a mí…

La vida está llena de paradojas, nuestro cerebro unas veces las lleva mejor que otras…
La ciencia por ejemplo nos demuestra que no todo está tan claro, si no echa un ojo al caso del Gato de Schrödingerinte.
Mira a tu alrededor: desde los días nublados en que hace calor, hasta esos kilos que pierdes cuando menos ejercicio haces y/o más cosas,hay muchas paradojas aparentes .

No todo es posible de comprender totalmente según una norma general y constante , hay cosas que se nos escapan.

Y  llegando ha un plano moral, nos planteamos ¿ podemos transgredir la ley para hacer justicia? ¿Cómo satisfacemos al mismo tiempo las necesidades particulares de las comunitarias?

Para mí, el mejor recurso para sobrellevar las contradicciones de la realidad es el humor, junto con la capacidad de aceptación del mundo tal cual es, no como nos gustaría que fuera o como pensamos que debe ser.

 

 

Se acerca un momento crucial para muchos/as que miran de cerca su futuro.

En una semana comienzan las pruebas para la PAU (antigua selectividad), que decidirá para muchos, cual oposición se tratase , el rumbo del barco académico.

Si bien este tipo de barcos luego pueden desviarse mucho 😛

Es el último empujón, la última semana para estudiar, y el cansancio acumulado junto con la presión pueden jugarnos una mala pasada si no gestionamos bien este momento de estrés.índice

Ahí van algunas recomendaciones para conseguir el máximo resutado con  el menor desgaste posible :

  1. No por estudiar más horas vamos a tener mejor rendimiento. Lo importante es la calidad del estudio: la información elaborada se retiene mejor que la que sólo se memoriza. Para esto es importante relacionar lo que estudiamos con otros conocimientos que ya tenemos, hacer resúmenes o imágenes mentales.
  2. Durante el descanso se fijan los recuerdos y se anclan los contenidos. Así que merece la pena dedicar tiempo a dormir, y a dormir bien.

  3. Muchas veces abandonamos el deporte porque no queremos que nos quite tiempo para estudiar. Sin embargo, es ahora cunado más falta hace, cuando sufrimos más estrés, porque nos relaja y desbloquea la mente tensiones para retener información.
  4. La concentración se agota. Y también la vista y la espalda de mantener la postura. Así que cada 45-50 minutos, levántate y anda. Un poquito, aunque sea para coger un vaso de agua

Y ante todo, confianza. Es el momento de dar lo mejor de ti mismo/a 🙂