Yo nunca he tenido un perro, una mascota. No he desarrollado ese vínculo de cariño y convivencia.bebe-y-perro-baby-and-dog--s

Realmente nunca me llamó la atención demasiado, no se lo pedí a mis padres , ni nada de eso. De pequeña me parecía una responsabilidad innecesaria.

Sin embargo con el tiempo, me estoy dando cuenta de hasta qué punto podemos conectar emocionalmente con un animal, del valor de su compartir con ellos . Dicen que se puede querer más a un animal que a una persona, que son los más leales. Yo por lo que he observado en los amigos que sí los tienen creo que es un cariño diferente, muy particular, muy puro, desinteresado y sincero.No podemos negar que los animales no tienen expectativas, no imaginan, no le dan vueltas a las cosas, tienen un lenguaje más claro, sin  sutilezas … son pura emoción e instinto.Reconocen y piden lo que necesitan, aceptan las cosas tal cual son, sus miedos sólo obedecen a peligros que ven.

De hecho se están llevando a cabo proyectos con la colaboración de «perros terapeuta», como en el caso de un equipo de Asturias.  Para  las personas que han sido agredidas por otras personas es más fácil confiar en un animal que en otro humano. Así, mujeres víctimas de malos tratos, niños/as  con problemas escolares, y pacientes de cáncer mejoran su estado psicológico e incorporan elementos relajantes y lúdicos en su vida .

Aquí pueden leer un poquito más sobre este interesante proyecto:

http://www.eldiario.es/inspira/Inspira-psicologia_6_134446583.html

 

Recientemente le sugerí a una persona que se ha quedado sola acoger a un animal del albergue municipal. No sólo para que le llene un poquito más la casa y para que se cuiden mutuamente , sino también para tener a alguien que le recuerde el afecto auténtico e incondicional.