No me he considerado nunca una persona especialmente  carnavalera : a ver,  cada año cae una cabalgata  o un mogollón, aunque no me muero tampoco si no puedo ir .  Aún así  valoro la función social del Carnaval. Es importante que exista el  Carnaval por estas razones:

Dr. Zoidberg, de Futurama

1) Buscar un disfraz, aunque sea metiendo la cabeza el mismo día en el fondo del armario o tirando de una peluca y otro accesario prestado, estimula necesariamente la creatividad de la gente.

En este sentido nos podemos encontrar de todo, desde las personas que desde meses antes han meditado el concepto del disfraz, han diseñado cuidadosamente el vestuario  y consultan día a día las web extranjeras de compraventa en busca de accesorios de lo más diverso ( gafas antiguas de aviador, guantes de soldadura,…) hasta aquellos que les basta un gramo de purpurina porque dicen que ya van disfrazados todo el año . Y pasando por los que , como yo empiezan a pensar en algo con mucha pereza y luego se ven haciendo cola en las tiendas de chinos para ese detalle que la auténtica identidad al disfraz. Yo la verdad admiro a la gente que con un guante de disfraz y dos cartulinas se monta un disfraz de lo más original, como el amigo de la foto.

Recordemos a todo esto que la meta de un disfraz a veces es que la gente enseguida entienda de qué vamos disfrazados ).

2) El carnaval pone de relieve las diferencias culturales entre los pueblos. Piensen en el Carnaval de Brasil  y luego en el de Venecia, el de Canarias o el de Cádiz. O el carácter exhuberante de Brasil, la elegancia de los venecianos , lo popular y tropical» de los canarios y la socarronería de Cádiz.

3) Cuando relamente te implicas en la fiesta ( también puede ocurrir en otras) puedes olvidarte de muchas normas sociales y de quedar bien, te puedes permitir ser más espontáneo/a, porque al fin y al cabo en ese rato tú no eres tú, sino el personaje que has elegido crearte. También hay que decir que el ambiente carnavalero facilita la desinhibición de la gente…;)

Todos comparten el juego de despistar, todos estamos en un mismo sitio con un aspecto extraño, diferente al que lucimos siempre ( algunos incluso ridículo , es así) pero nadie se siente raro o diferente porque todos/as ese día han abandonado su personaje habitual y se han convertido en carne de carnaval .