Entramos en la época típica de vacaciones. Si bien la falta de tiempo para el ocio puede generar riesgo para la salud mental , el exceso de éste puede conllevar riesgos si no se organiza bien.  Sobretodo cuando pasamos de tener el día absolutamente estructurado a vernos con el día completamente vacío por delante y no nos hemos preparado adecuadamente para ello.

En función de la edad , el escesivo ocio tiene unos riesgos  y  tenemos que abordarlo de forma diferente . En este espacio aportamos algunas ideas para sacarle al ocio el máximo aprovechamiento personal y social , pensando en niños/as, adolescentes o personas adultas.

 

 

Espacio Abierto (5)

En un mercadillo de artesanía me compré un juguete de madera con forma de saltamontes. El saltamontes está unido a una ventosa que al pegarla totalmente al suelo o a una superficie lisa salta (¡!). Cual saltamontes que es.

Aquí tienen una fotosaltamontes

El simple hecho de hacer saltar al bicho, aun tratándose de un efecto totalmente predecible y conocido, me provocaba un sentimiento de júbilo intenso. Es el tipo de experiencias más parecidas a volver a ser niñ@s.

Me he dado cuenta de que a veces tenemos impulsos cuyo único fin es  autosatisfacernos y los reprimimos de forma más o menos consciente porque los relacionamos más con la etapa infantil y sabemos que se espera que nos comportemos como adultos.

A veces también podemos pensar que divertirnos con cosas muy simples es cosa de género tonto : yo pienso que  no vamos a resultar más inteligentes por reírnos sólo con chistes complejos que a veces no estamos ni seguros de haber entendido del todo.

Pasa igual con ciertas travesuras y las bromas : ¿no se han sentido ustedes tentados de gritar al lado de alguien que se ha quedado dormido ? ¿o de tocar un timbre de una casa desconocida y luego correr? Menuda descarga de adrenalina…

Hay un/a chiquillo/a interno que se nos queda y que no ha crecido del todo. A unas personas les aflora más que a otras. ¿Tenemos que madurar totalmente en todos los aspectos?O  Quizá porque ahora necesitamos más que nunca sentirnos bien y sentirnos vivos, y siempre que no molestemos a nadie ¿no podemos de vez en cuando llamarle para que juegue un poco con nosotros/as?